CENTENARIO DE LA REAL COFRADÍA DEL SANTO ENTIERRO

SE CELEBRA ESTE AÑO EL CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA REAL COFRADÍA DE PENITENCIA DEL SANTO ENTIERRO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA SOLEDAD, QUE SIGNIFICA MÁS DE DE LO QUE PARECE PARA EL MOVIMIENTO COFRADE. Y LO ES PORQUE SU PUESTA EN MARCHA CONSTITUYE EL MOMENTO DEL RESURGIMIENTO DE ESTE TIPO DE RELIGIOSIDAD POPULAR EN NUESTRA CIUDAD, QUE HABÍA TOCADO FONDO TRAS LA LARGA TRAVESÍA DEL DESIERTO COMENZADA CON LA DESAMORTIZACIÓN DE 1798 Y REMACHADA CON LA SUPRESIÓN DE BUENA PARTE DE ELLAS, EN 1841, POR EL GOBIERNO DE ESPARTERO.
LOS ORIGENES

La vuelta de la ciudad a las prácticas cristianas, tras la conquista lusa de 1415 no tiene correlación con otros momentos vividos en los siglos IV y V, ni tampoco con las comunidades minoritarias toleradas por el Islam en la edad media. Nace así una nueva religiosidad, dentro del contexto portugués.

La residencia del Prelado en la Península hasta 1570, en que se unen las diócesis de Ceuta y Tánger bajo el episcopado de fray Francisco Cuaresma, no fue óbice para la fundación de cofradías y hermandades, aunque las visitas pastorales de 1572 y sucesivas dejan de manifiesto la existencia de una única cofradía de pasión, la del Dulce Nombre de Jesús, que radicaba en la Iglesia de África.

¿Se celebraban procesiones en la Semana Santa ceutí? Hemos de pensar que sí, pero desde la iniciativa del cabildo catedralicio y los conventos masculinos existentes en la ciudad, en lo que coincidimos con el Dr. Szmolka Clares.



LA COFRADÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

En 1588 se funda esta cofradía para dar culto al Santísimo en su capilla de la Santa Iglesia Catedral y, aparte de encargarse de la procesión de Corpus Christi lo hará también, el viernes santo, de realizar la del Santo Entierro. Compuesta por caballeros de hábito, entre los que eran mayoritarios los de la Orden de Cristo, será esta la razón por la que se haya relacionado por algunos autores el acompañamiento del Yacente y porte de los cetros de plata del Cabildo por dichos encobertados.

La cofradía del santísimo Sacramento entrará en crisis con la sublevación lusa de 1640, ya que mientras las familias más conservadoras volvieron a Portugal, losnobles que permanecieron fieles a Felipe IV se integraron en la administración y el ejército españoles, abandonando también la población. Además, entre los que permanecieron, muchos no lograron conservar sus hábitos, por el enorme costo de su conversión aequivalentes españoles.

A finales del siglo XVII la cofradía necesitará de la ayuda de la Hermandad de Nuestra Señora de África para financiar la procesión de viernes santo, con la intervención del propio Cabildo, que por la ruina de la Catedral se había trasladado al Santuario de la Virgen. Así lo menciona el canónigo Sevilla Segovia para 1676 según los libros de acuerdos de la Catedral.

Pero es lo cierto que en 1680 la Cofradía del Santísimo estaba a cargo de dicha celebración, como demuestra el siguiente acuerdo:


Illustríssimo y Emxmo. Señor.,

El Rector i mas offiçiales del Ssmo. Sacramento, disen que en consideraçion de correr por su Cuenta, el monumento de Jueves Santo, i juntamente el entierro de Christo Nuestro bien i Señor Asistiendo perssonalmente con sus mantos, Cappitulares i despendios, hasta después de la porsicion de la Sancta Resurreçion, Con todo desvelo, xelo, i cuidado pareçe ser, les, es permetivel, la llave del depósito de su Divina Magestad, en su Santissimo entierro, supuesto que el Párraco tiene la del Jueves Sancto,

Piden i supplican A Vxa. Atendiendo a ser Rasón y justicia, mandar que dicha llave del Entierro
de Christo Nuestro Señor, la tenga el Rector de dicha Confradía desde su ausençia, el offiçial mas ynmediato, pues siempre (son de) Las personas más nobles, i autorissadas de esta Ciudad (i a)sisten con la dissençia i devosion que es notorio i Recebir merçed.= El Rector Manuel Coello de Andrade y Mª.= Lanzarote de Affranca= El Maiordomo Agustín Franco.

Nos el Dr. D. Antonio de Medina Cachón Ponze de Leon por la gracia de Dios y de la Sta. Sede Appca. obpo. de Zeuta Electo de Lugo del Real Consexo de su Magt. &ª Aviendo visto (la representación de) el Retroscripto memorial por el Rector y Oficiales del Santíssimo Sacramento atendiendo a las Razones en él referidas y al celo deboción y gastos con q. Asisten a sus funciones dispensamos por el tiempo que fuere nuestra voluntad el q. la llave del Entierro de Christo nuestro Sr. se entregue al Ror. y en su ausensya el oficial mas inmediato de la Cofradía del Sanctíssimo la qual tenga desde q. se hace la función de dicho Entierro hasta la de la Resurrección sin q. por esta liberalidad y grasia q. por ahora les concedemos se entienda de ningún modo perjudicar el derecho y possesión en que astáa oi han estado los Curas de Nra. Sta. Iglesia ni los dhos. Ror. y oficiales por dispensar en q. se les entregue dha. llave por ahora, puedan pretender acción o derecho alguno para q. en adelante aleguen el avérseles permitido y q. de justicia les pertenese Ceuta y Junio quatro de Mil seiscientos y ochenta años.= Entre Rengs.= se entregue al Ror.= Valga= Antº. Obpo. de Zeuta.= Por mdo. de su SSria. Illma. El Obpo. mi sr.= Juan SSes. de Fontecha.



PROCESIONES DE SEMANA SANTA POR LA SANTA Y REAL CASA DE LA MISERICORDIA

La Fundación de la Santa y Real Hermandad y Casa de la Misericordia de Ceuta, según los últimos descubrimientos de investigadores portugueses, se fija en 1502 y aunque es posible que hicieran procesiones desde sus primeros momentos de vida, es lo cierto que no tenemos constancia de las mismas hasta 1674, apareciendo en todos los itinerarios de finales del siglo XVII la salida de “Cristo Muerto”, aunque seguramente durante años fue un estandarte más de la procesión de pasos.

Como hemos publicado en otros trabajos, a partir de entonces la Real Hermandad corre con gastos de cera para alumbrar la Capilla del Santísimo Sacramento y en 1683 adquieren piezas para la imagen y un paño para la tumbiña. No cabe duda de que los Caballeros de Hábito son cada vez menos y que su conexión con la Misericordia va a ser tan buena como para que al fin sus libros y relaciones queden protocolizadas en los archivos de esta institución.

En 1690 las actas de la Hermandad confirman su papel en la procesión con el siguiente acuerdo:

Siendo tanto de nra. obligasion aclarar las dudas, para que sin ellas, se logren los mejores aciertos en el servisio de Dios, y de esta Sta.Cassa, nos paresio dar esta noticia a los venideros tpos, como en los 24 días del mes de Marzo de 1.690 siendo Probeor. Manl. Coello de Andrade, Escrivo. Manl. Cabral, Thero. Thomás de Quintanilla, y Messa, se selebró la devotíssima Prosesión del entierro de nro. Redemptor Jesuchristo en Viernes Sto., la qe. fue de gran consuelo para esta Cassa, y Pueblo en la que fue presidiendo el Excmo Señr. General. Dn. Franco. Berndo. Baraona con una Bara, y nro. Probeedr. con otra a su lado izquierdo, y con este modo llegaron a la Ygla. de nra. Sera. de Africa, que aora sirbe de Cathedl. y se enserró en la tumbiña, o sepulcro la Ymagen de un SSmo. Christo muerto, (según la voz común, y general) por no ser de la obligasion de nro Probeedor que esamine lo que se ensierra en dha tumbiña, siendo este el primer año que se hizo esta prosesión con las dos nuevas circunstancias, aviendo faltado la del año antecedente por las razones qe. la Messa tendría para no hazerla, las que a nossotros no nos constan: Pero todo sea para mayor onra, y gloria de Dios nro. Señor Amén= Y yo Manl. Cabral, que en este año sirbo de Escrivo. lo hize, y bi escribir= El SSno. Manl. Cabral.=

En años sucesivos se siguen registrando gastos hasta que en 1711 figuran en los archivos de la Misericordia los itinerarios y composición de cortejos que se interrumpen en 1726 con la queja del tesorero de la Cofradía del Santísimo. En paralelo, la Cofradía del Santísimo sí que los refleja, especialmente ese año concreto, en el que el asedio marroquí estaba prácticamente finalizado.

Una curiosidad es el documento que aporta el doctoral Sevilla Segovia respecto a las medidas tomadas por el Obispo Velunza, en 1716, para impedir que los fieles veneraran la urna durante su traslado, cuando iba vacía, lo que consideraba rayando en la idolatría.



RESPONSABILIDAD DEL CABILDO

A partir de 1736, en que se extingue la Cofradía del Santísimo Sacramento la procesión es responsabilidad del Cabildo, con la ayuda de diferentes cofradías vivas y otras, cuyas aportaciones económicas de la corona se administraban por los propios capitulares. Concretamente, las cofradías del Nombre de Jesús, Victoria y Remedios, y las extinguidas del Santísimo y Ánimas, a las que terminó sumándose la de Jesús.

Como apuntábamos al comienzo, en 1797 se da el primer golpe a la administración de cofradías, hermandades religiosas, desamortizándose buena parte de sus rentas, hasta que el despojo fue completo, con el decreto de la Regencia de Espartero de 1841.

Tenemos nuestras dudas sobre si todos los años se organizaba la procesión, pero tenemos confirmación de su mantenimiento en muchos años concretos. Esa misma duda se mantiene durante casi todo el siglo, pues sabemos que en 1893 tuvo lugar la procesión, al término de la predicación del canónigo Antonio Piña, con un itinerario que transcurrió por la Plaza de la Constitución, Jáudenes, Empecinado, San Juan de Dios, Mártires y Martínez Campos, perono queda claro en otros años, como en la reseña de la Semana Santa de 1897 en la prensa local:

3 a 9 de marzo, Septenario de Dolores en la Iglesia de África9 de marzo, Solemne Misa cantada10 al 12 de marzo, Triduo a N.P. Jesús Nazareno que finalizará con el Miserere de EslavaJueves Santo, 15 de marzo,Santos Oficios, culminados por Miserere con orquesta Viernes Santo, 16 de marzo, Santos Oficios que prosiguen con el Sermón de la Soledad y canto del Stabat-Mater-DolorosaSábado Santo, 17 de marzo, Santos Oficios, Salve a la Patrona y entonación del Regina coeli laetare, alleluya




LA RENOVACIÓN ICONOGRÁFICA

Con el nuevo siglo se produce un aumento de población, mucha de ella andaluza, que echa de menos la organización de una Semana Santa más acorde con lo que se hacía al otro lado del Estrecho.

En 1902 no hubo más procesión que la del Santo Entierro y a finales de año se organiza una función de teatro a beneficio de la compra de una urna para el Santo Entierro, organizada por Sixto Sánchez de Val, fondos que se sumarán a los de una rifa con la que Francisca Cervera adquirió un nuevo sepulcro, con su urna y candelabros de plata Meneses que hizo su primera salida pública en la Semana Santa de 1903. Hay que decir que al constituirse la Cofradía, Francisca Cervera, entonces residente en Ávila, fue nombrada Camarera Mayor honoraria.

Como curiosidad decir que ese año de 1902 hubo una innovación que no pareció tener continuidad, y fue la procesión con el Niño Resucitado el Domingo de Resurrección, que hizo su salida desde el Santuario, pues lo normal era la procesión alrededor de la plaza de África con la custodia portada, bajo palio, por el preste.

La buena voluntad de estas personas quedó en eso y al fin, en 1912 las cosas llegaron a mayores provocando que la procesión de aquel año provocase el siguiente comentario del archivero-bibliotecario del Ayuntamiento y corresponsal de prensa:

“Viernes Santo. Fuimos... al Santo Entierro que se celebró por Plaza de África y Sala de Armas, resultando un espectáculo vergonzoso por el desorden y poca devoción; el palio lo llevaban mandaderos y pitejos por negarse a llevarlo los oficiales que fueron invitados”.

De este modo, el Cabildo volvió a tomar cartas en el asunto, esta vez de forma definitiva.



LA FUNDACIÓN DE LA COFRADÍA

Formaba parte del Cabildo Catedralicio D. Manuel Miranda Moreno, canónigo por oposición, hombre culto y respetado, que años más tarde presidiría la Cruz Roja de Ceuta, entre otros cometidos. Miranda estaba muy implicado en la ciudad y fue uno de los defensores de la reimplantación del Obispado de Ceuta en 1917, al fallecimiento del Obispo de Cádiz y Administrador Apostólico de Ceuta José María Rancés y Villanueva.

Manuel Miranda Moreno se puso al frente de un grupo de personas y los convenció para fundar una cofradía. El acta constitutiva se levantó el 31 de marzo de 1913, tras la reunión en la propia casa del canónigo, a la que asistieron Luis de Mesa y León, Enrique García Matres, José Saavedra Rullán, José María Guerra Lázaro, Adolfo Orozco Mérida y Enrique Noguerol Quevedo.

En aquella reunión se acordó imprimir 1000 ejemplares de una circular para que los interesados en convertirse en hermanos lo hicieran. En la reunión de 1 de mayo de la comisión organizadora se dice que se habían inscrito 347 hermanos, a los que se convocó a su primera Junta General en la sala alta del palacio episcopal el 4 de mayo, Junta en la que se aprobaron los estatutos.


Normas Diocesanas
Hermandades y
Cofradías de Ceuta  
Cartel Hermandades de
Gloria 2017  
Revista Cruz de Guía y
Cartel Semana Santa
2017